La ida de jóvenes de
origen árabe o musulmán a Siria para participar en la guerra civil contra el
gobierno de Bashar Assad inquieta cada vez más a las sociedades europeas. El
gran temor es que cuando los jóvenes curtidos por la guerra regresen a sus
países de origen, utilicen su experiencia para lanzar una guerra de guerrillas
contra sus propios países con el objetivo de imponer la Sharia y la
islamización de la sociedad.
¿Cuántos son los
jóvenes musulmanes en su mayoría nacidos en Europa que fueron a enrolarse en las
milicias que combaten al gobierno de Damasco? Según un estudio de especialistas
del King Collage de Londres, habría unos 2.800 voluntarios europeos.
Un 55% de los
combatientes se habría unido al más radical de los grupos islamistas, o sea el
ISIS (Estado Islámico de Siria), un 14% se habría adherido a su rival Jabat
al-Nusrah, mientras solo un 2% se habría adheridos a fuerzas seculares como el
Ejército Sirio Libre y grupos como Liwa al Tawid y Ahrar al Sham.
De acuerdo a este
trabajo, un 17,9% del total procede de Gran Bretaña, y le siguen Francia con un
11,6% Alemania con un 11,1%, Suecia con un 10% Bélgica con un 8,9% y Holanda
6,3%. Países europeos del Este como Bosnia, Kosovo, Bulgaria y Serbia reunirían
un 9,6% mientras los australianos, canadienses y norteamericanos serían un
5,5%.
Expertos de
servicios de inteligencia citan cifras considerablemente menores. Según una de
las estimaciones entre los más de 5.000 combatientes extranjeros en Siria, no
habría más de 1.700 de origen europeo, de los cuales el contingente mayor
provendría de Francia (entre 200 y 400) seguida por Gran Bretaña (entre 200 y
300) y Alemania (200). Contingentes menores habrían salido de España, Dinamarca
y Bélgica. Según la prensa austriaca, unos 100 ciudadanos austriacos habrían
participado en la guerra civil siria. De ellos, unos 40 están actualmente en
zonas de combate, 44 habrían regresado a Austria y 19 habrían muerto en
acciones bélicas.
El conflicto de
Siria no es la primera guerra musulmana en la que intervinieron combatientes
extranjeros. Pero comparativamente, los números de quienes viajaron a Somalia,
Afganistán o Irak son insignificantes. Uno de los estudios llega a la
conclusión de que el número de combatientes europeos en Siria excede al total
de combatientes musulmanes extranjeros en todos los conflictos que tuvieron
lugar entre 1990 y 2010. La causa de esta alta participación europea en la
guerra civil siria no es que exista una motivación mucho más fuerte, sino al
hecho de que es mucho más fácil viajar hoy a Siria, por Turquía, el Líbano o
Jordania, de lo que era hace diez años llegar a Irak o a Afganistán.
Para Thomas
Hegghammer, un investigador del Ministerio de Defensa de Noruega, el viaje de
jóvenes europeos a Siria para combatir en la guerra civil no se debe tan solo a
“contaminación ideológica”. A su juicio “Si bien hay un prerrequisito
ideológico para los voluntarios y es la idea de que el mundo musulmán está
siendo sitiado y que es necesario acudir en su ayuda, muchos van simplemente
por deseo de aventura”.
Sin embargo, el
experto admite que cada vez más con mayor frecuencia los que viajan a Siria
para combatir son personas que han estado vinculadas a grupos radicalizados.
En abril pasado, el
Ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, presentó un plan
“anti-radicalización” destinado a impedir que ciudadanos franceses o residentes
viajen a zonas de conflicto en el mundo musulmán. El proyecto incluye 20
medidas cuyo objetivo no es solo impedir viajes en aras de la Jihad sino
también combatir la radicalización de jóvenes musulmanes franceses en procesos
de adoctrinamiento. Pero hasta ahora no fue adoptada ninguna ley que impida
viajar a Siria o que revoque la nacionalidad francesa de quienes combatan en
una guerra musulmana en el extranjero.
Un estudio acerca de
combatientes musulmanes que regresaron a Europa luego de participar en
conflictos que involucraron a musulmanes entre 1999 y 2010 llegó a la
conclusión de que menos de uno de cada nueve perpetró atentados en Occidente.
Explica Hegghammer, el experto europeo: “En Siria no hay una
organización en la zona de guerra cuyo propósito sea atacar a Occidente de
manera sistemática. Pero en caso de que una de las organizaciones jihadistas en
Siria o la central de Al Qaeda decidiera utilizar a los combatientes europeos
para acciones terroristas en sus respectivos países, no les faltarían
candidatos”.
Jihadistas europeos en Siria
11/Jun/2014
La República, Egon Friedler